M27, la Nebulosa Dumbbell

Anoche, mi marido y yo dedicamos una hora a fotografiar M27, la famosa Nebulosa Dumbbell, utilizando nuestro Celestron C8 Schmidt-Cassegrain sobre montura SkyWatcher HEQ5 y una cámara ZWO ASI533MC Pro.

En total realizamos 120 capturas de 30 segundos a ganancia 100, usando un filtro dual band para intentar resaltar los gases de la nebulosa incluso con bastante luz lunar en el cielo.

La sesión la hicimos desde el área recreativa de Coín, cerca del campo de fútbol, un sitio muy cómodo para escapadas rápidas de astrofotografía y con buenas vistas abiertas. Durante la captura, M27 se encontraba a unos 20° sobre el horizonte oriental y fue ganando altura poco a poco durante la madrugada.

Además, la noche no era precisamente fácil: teníamos una Luna gibosa creciente iluminada alrededor del 96%, casi llena. Aun así, el filtro dual band creo que ayudó bastante a mejorar el contraste de la nebulosa frente al brillo del cielo.


M27, situada en la constelación de Vulpecula, fue la primera nebulosa planetaria descubierta de la historia. A unos 1.300 años luz de distancia, lo que vemos es básicamente el “último espectáculo” de una estrella parecida al Sol expulsando sus capas exteriores al espacio. En el centro queda una enana blanca extremadamente caliente, y dentro de miles de millones de años nuestro propio Sol acabará pasando por algo parecido.

Ocupa en el cielo unos 6,7 minutos de arco, por lo que su  tamaño aparente en el cielo es bastante más pequeño que el de la Luna llena: la parte más brillante de M27 ocupa aproximadamente unas cuatro veces y media menos.

Y pensar que la luz que captó la cámara salió de esta nebulosa cuando en la tierra transcurría la Edad Media siempre ayuda a recordar las escalas absolutamente locas del universo.