Noche Celeste en Loja 2026

    

El sábado nos tocó vivir nuestra primera Noche Celeste en Loja. Quedamos en Los Abades para subir todos juntos y, cuando llegamos, los participantes, más de 200, ya estaban acampados. 

Poco a poco fuimos montando los equipos en círculo y, como todavía quedaban unas horas de luz, los primeros en entrar en acción fueron los solares. En la actividad solar participaron el Lunt de Antonio Vega , el HelioStar con Pulpillo al frente, el helioscopio de Javi, los prismáticos de Marina y Luifer (Paco, el padre de Alberto a cargo) y  el C8 con  filtro de Alberto. El Sol no quiso regalarnos manchas, pero eso no impidió que el público disfrutara de la primera observación.

Mientras terminábamos de montar y poner en estación llegó uno de los momentos de la tarde: Fran y su vista supersónica localizando Venus a plena luz del día, mientras los demás no éramos capaces de atisbar ni su sombra . 

Gracias a él pudimos y al Meade pudimos verlo perfectamente en fase en mitad de un cielo completamente azul. Comenzaron las charlas con  María, David, Sebastián Cardenete y Marina, fantásticos como siempre haciendo divulgación para pequeños y mayores. Se habló tanto del eclipse, como del cielo nocturno y Perseidas.

Entre las charlas tuvimos un pequeño receso para el picnic, convenientemente rematado con los dulces de Paco “dulces”.

Con la noche encima comenzó la observación. Alrededor de una decena de equipos para visual, Luisfer con el Superlópez,  Felix 16’’, Javier con el 12’’ , Miguel Angel con el 16’’,  Antonio Vega 12 “,  Pulpillo con el C9.25!!, Fran Pérez con el Meade y Alberto, Jesus Chinchilla, y Paco y yo misma (Alejandra) con un C8  cada uno, además  del Seestar de David, recibimos durante horas a un público súper interesado que no dejó de hacer preguntas y pasar de telescopio en telescopio.

 


Antonio Vega lo había avisado: el broche final sería Saturno y así fue; varios telescopios acabaron apuntando al planeta. Siempre es bonito  ver como a alguien interesado en la astronomía  se sorprende al verlo por primera vez y te hace revivir esa sensación que  seguramente tú tuviste alguna vez.

Ya pasaban la una de la madrugada y todavía el público tenía ganas de más y había quien nos preguntaba si alguno pensábamos aguantar hasta las tres para enseñarles la Luna. 

Para nosotros, que participábamos por primera vez este año, fue una experiencia fantástica. Por poder aportar nuestro pequeño granito de arena a una actividad divulgativa así, pero sobre todo por disfrutar de tantas horas compartidas con nuestros compañeros Sirianos.

Y, como suele ocurrir, el que tira las fotos no suele tener recuerdos suyos, pero en este evento mi marido se encargó de inmortalizarme. Esperó pacientemente mi “mejor” momento de la noche para disparar, aunque en la foto parece que estoy intentando sobrevivir a un noche astronómica de supervivencia extrema. 



Os dejo una recopilación de algunas de las fotos de una noche que, sin duda, nos encantará repetir.