Noche Internacional de Observación de la Luna



Un año más, la agrupación Sirio se  suma a la Noche Internacional de Observación de la Luna, una iniciativa promocionada por la NASA que se celebra anualmente para animar a personas de todo el mundo a mirar hacia nuestro satélite y conocerlo un poquito mejor.





La fecha suele escogerse con la Luna próxima al cuarto creciente, un momento fantástico para observarla, entre septiembre y octubre. Cerca del terminador, la frontera entre la zona iluminada y la zona en sombra, el relieve se hace especialmente evidente y cráteres, montañas y valles muestran detalles espectaculares.

Pero, sobre todo, es una noche para compartir astronomía. Y eso precisamente es lo que intentamos hacer desde Sirio.

Preparados… aunque las nubes tenían otros planes.

Llegamos a la sede con bastante antelación, las previsiones meteorológicas no eran precisamente buenas, había nubes en camino, además, la Luna no es estaría demasiado alta a la hora prevista de observación y posiblemente se ocultaría pronto por detrás de árboles y edificios. 

Maria decidió cambiar el orden previsto: primero realizaríamos la observación, y después serían las charlas, por si acaso. Todo un acierto, porque más tarde pudimos comprobar que las previsiones se cumplieron y estuvo nublado prácticamente en toda la segunda mitad del evento, además de que la luna a poco más de las 10 ya no estaba a la vista de los telescopios.

Comenzó entonces nuestro particular despliegue de medios: telescopios por aquí, mesas por allá, pantallas, proyector, material para los talleres infantiles y, por supuesto, la Mesa Lunática





Entre los equipos que montamos había: el C9.25 de Luis Fer, el Meade con Pulpillo, los Dobson de 12” con Josemi, Felix y Francisco Moya, los C8 de Chinchilla y Paco Arenas, el Sky-Watcher de Matías, el Seestar de Javi Ruiz y el Seestar S30 de la agrupación, que esta vez quedó en mis manos ( para quien no sepa quién soy;Alejandra) . También estaba David Sedano preparando su equipo y María Rus coordinando la actividad.

Y en mitad del montaje aparecieron Paco “dulces”, haciendo honor a su nombre con su hijo Fran con galletitas rellenas de sabores. Evidentemente, tuvimos que comprobar concienzudamente que estuvieran buenas. Varias veces. La ciencia exige rigor. (Doy por perdido mantenerme en el lado healthy mientras pertenezca a Sirio) 


Cráteres, piedras y algún adulto en peligro.

De 8 a 9 comenzaron los talleres infantiles, dirigidos por David, Alberto , Marina y Jesús Verdeja.

Una de las actividades consistía en descubrir cómo se forman los cráteres lunares utilizando recipientes preparados con distintas capas de materiales sobre los que los niños lanzaban piedras para simular impactos.

Dicho científicamente: estábamos estudiando la formación de cráteres.

O dicho de otra manera: les dimos piedras a un montón de niños y les dijimos que las lanzaran.

Fue éxito absoluto. Y además todos los adultos salimos ilesos!!

Mientras continuaban las actividades comenzamos la observación incluso antes de que hubiera oscurecido completamente. Las nubes empezaban a acercarse y la luna “se iba”. No queríamos que nadie se marchara sin haber podido mirar la Luna por un telescopio.

Familias, niños y mayores fueron pasando por los distintos equipos mientras nuestros compañeros les mostraban algunos de los detalles más interesantes de la superficie lunar. Entre otros pudimos observar la espada, el valle alpino, los Apeninos, el cráter Platón…



Una noche también solidaria.

Este año quisimos además que nuestra celebración tuviera un propósito muy especial.

La actividad se sumó a la campaña «Que el monstruo no apague sus estrellas», vinculada a CRIS Contra el Cáncer y destinada a apoyar la lucha contra uno de los cánceres infantiles más agresivos.

Durante las horas previas compartimos en nuestras redes un enlace para que cualquier persona pudiera realizar una aportación, estuviera o no presente esa noche. Además, durante el evento colocamos una hucha solidaria para recoger donaciones en efectivo.

Porque si mirar las estrellas puede servir también para ayudar a que otras sigan brillando, mucho mejor. 


Y por fin de paseo por La Luna

Cuando todos habían tenido oportunidad de observar, María Rus invitó a los asistentes a sentarse para comenzar las charlas, presentó oficialmente la actividad y explicó también la campaña solidaria.

Después comenzó nuestro particular viaje por la Luna.

Chinchilla realizó un recorrido por su superficie mientras disfrutábamos de una proyección lunar en directo. Las nubes ya estaban haciendo de las suyas, pero todavía nos permitieron seguir adelante.

A continuación, Alejandro Morales nos contó curiosidades sobre nuestro satélite y terminamos la parte divulgativa con David Sedano con su música en directo y la proyección de un vídeo del Lunar Reconnaissance Orbiter.

Dejo un pequeño vídeo para que no se pierda en el recuerdo la música con la que nos deleitó David Sedano, un fragmento de Debussy: Suite Bergamasque